Este barrio conserva el estilo colonial de las casas a lo largo de sus estrechas calles de adoquines, muy bien iluminadas con faroles de hierro forjado. En San Telmo, uno respira la historia de Buenos Aires. Se puede visitar la Iglesia de Santo Domingo o conocer la herencia cultural en el Museo de la Ciudad.
El carácter bohemio del barrio florece cada fin de semana tanto, en la feria de antigüedades que se realiza en la Plaza Dorrego y como en los pintorescos cafes de los alrededores. Ahí, se puede comprar de todo, desde un antiguo vestido de novia hasta un juego de mesa de 1900, o simplemente disfrutar de las improvisaciones de los artistas callejeros. También se puede visitar el Pasaje de la Defensa, una mansion de 1880, convertida en una galeria comercial al igual que la pintoresca calle Balcarce con sus diversos bares, restaurantes y casas de tango.
